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Ciudades Santuario son Ciudades de Desarrollo Económico

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Carmen Cornejo
Written by Carmen Cornejo

Alcaldes de algunas de las ciudades más prósperas de los Estados Unidos que tienen políticas comunitarias llamadas “Santuario” rechazaron rápidamente las órdenes ejecutivas del presidente Trump y están listos para luchar.

El miércoles 25 de enero de 2017, el Presidente Trump firmó sus primeras órdenes ejecutivas relacionadas con la inmigración. La primera se refería a la construcción del muro fronterizo, al aumento de las fuerzas de patrulla fronteriza y el incremento del número de agentes encargados de hacer cumplir deportaciones. La segunda orden declaró a despojar a las llamadas “ciudades santuario” de fondos federales, añadiendo nuevos criterios que podrían hacer que muchos más inmigrantes indocumentados sean considerados para la deportación.

La respuesta de la comunidad fue rápida. Grupos de inmigrantes y varios alcaldes de ciudades unieron sus voces para rechazar esta extensión del poder federal. El nuevo gobierno de Trump está tratando de resolver un problema que no existe: Las ciudades con políticas que no violan los derechos de los inmigrantes son ciudades que favorecen el desarrollo económico para todos.

La organización Immigrant Legal Resource Center estima que hay 39 ciudades – grandes y pequeñas – y 364 condados que pueden considerarse “Santuario”. Algunas de las ciudades más conocidas son Chicago, Los Ángeles, Austin, Nueva York y San Francisco.

Sí, todas son ciudades muy atractivas.

Phoenix es un caso especial. Después de una década de sufrir legislaciones anti-inmigrantes, incluyendo la inconstitucional SB1070, la ciudad ha estado adoptando políticas benignas con respecto a los inmigrantes y hablando en contra de los políticos de línea dura que imponen leyes más duras sobre ellos, aunque con timidez.

Algunos tienen la impresión de que las “ciudades santuario” protegen ilegalmente a los inmigrantes indocumentados de la deportación. En realidad, las agencias policiacas de estas comunidades siguen los procedimientos y señalan a la agencia de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) cuando un inmigrante indocumentado comete un delito grave que amerita la deportación. Lo que las “ciudades santuario” realmente hacen es negarse a criminalizar a las personas que no han cometido crímenes violentos o son víctimas de delitos.  Las agencias policiacas de estas ciudades se niegan a actuar como agentes de control migratorio federal, y no piden a sus residentes prueba de su estatus migratorio.

Hay una amplia investigación que demuestra que las políticas de ciudades santuario son buenas para la las relaciones de la policía con los residentes y son excelentes para la economía y la innovación.

Un estudio de la organización Center for American Progress señala:

  • Hay, en promedio, 35. 5 menos delitos cometidos por cada 10,000 personas en los condados Santuarios en comparación con los condados sin políticas Santuario.
  • El ingreso promedio anual de la familia es, en promedio, $ 4,353 más alto en los condados con prácticas de Santuario en comparación con los condados sin Santuario.
  • La tasa de pobreza es un 2.3 por ciento más baja, en promedio, en los condados Santuarios en comparación con los condados sin Santuario.
  • El desempleo es, en promedio, un 1.1 por ciento menor en los condados Santuarios en comparación con los condados sin Santuario.

Los principales indicadores económicos muestran que las “ciudades Santuarios” tienen mayores ingresos per cápita, menos dependencia de la asistencia pública, mejor distribución de la riqueza (no sólo para los latinos o comunidades de color, sino para todos) y más empleo.

Las estadísticas sugieren que las “ciudades santuario” son más seguras ya que todos los residentes se sienten cómodos denunciando crímenes y actividades sospechosas a los oficiales de policía.

Los datos recopilados por el estudio también aclaran que cuando las ciudades tratan a todos los residentes con dignidad todos ven ganancias económicas significativas.