Noticias Frontera Fund Trump en la Mira

Cortes Ordenan Detener el Encarcelamiento de Personas Buscando Asilo en los Estados Unidos

Fotosearch_k23399691
Carmen Cornejo
Written by Carmen Cornejo

Ansly Damus, profesor de ética originario de Haití, tiene un ejemplo como de libro de texto para solicitar asilo. Él criticó a un funcionario del gobierno en Haití llamado Benjamin Ocenjac, por aterrorizar a la población con pandillas. Más tarde ese mismo día, las mismas pandillas golpearon a Damus, quemaron su motocicleta y amenazaron con matarlo.

Damus Huyó del país y se presentó ante las autoridades de inmigración en California. Un juez de inmigración le concedió asilo dos veces. Pero en ambas ocasiones, la administración Trump apeló las concesiones de asilo. Así que Damus ha estado detenido, encerrado en una celda sin ventanas en Ohio durante un año y medio debido a la práctica del gobierno de detener indefinidamente a los solicitantes de asilo.

En marzo, la ACLU presentó una demanda colectiva, el caso Damus v. Nielsen, en nombre de Damus y otros solicitantes de asilo como él. El 2 de julio, un juez federal en Washington, DC bloqueó la práctica de la administración Trump de detener arbitrariamente a los solicitantes de asilo que huyen de la persecución, la tortura o las amenazas de muerte. El juez de distrito de los Estados Unidos James Boasberg ordenó a ICE (Inmigración y Control de Aduanas) que libere a los solicitantes de asilo en libertad condicional si no representan un riesgo de fuga o un peligro para la comunidad. Boasberg exigió que cada caso en la demanda sea revisado para determinar si cada solicitante de asilo debe ser liberado bajo libertad condicional humanitaria.

“Esta decisión significa que la administración Trump no puede usar la detención indefinida como arma para castigar y disuadir a los solicitantes de asilo”, anunció Michael Tan, abogado principal del Proyecto de Derechos de los Inmigrantes de ACLU.

Cada uno de los demandantes en el caso siguió el protocolo legal para buscar asilo: se presentaron a las autoridades de inmigración y, después de pasar por entrevistas y exámenes, se les otorgó la denominación de solicitud de asilo creíble. Todos presentaron evidencia de que no presentaban riesgos de fuga o eran peligrosos para la sociedad. Todos solicitaron la “libertad condicional humanitaria”, que permite que los solicitantes de asilo sean liberados de la detención hasta sus audiencias.

Sin embargo,  ICE negó cada una de sus solicitudes, generalmente con cartas que sugerían que el departamento no había examinado suficientemente la evidencia.

La decisión de hoy reconoce que los solicitantes de asilo merecen compasión y la protección de nuestras leyes, no el castigo”. -Eunice Lee, Centro para Estudios de Género y Refugiados.

Algunas de las excusas del gobierno para negar la libertad condicional humanitaria son francamente absurdas. Abelardo Asensio Callol huye de la persecución del gobierno cubano. Pero ICE negó su solicitud porque supuestamente no demostró tener una “relación continua” con su patrocinador, la persona con la que viviría en los Estados Unidos mientras esperaba su audiencia. ¿Quién es el patrocinador de Callol? Su mamá. A otra mujer que huía de las amenazas de muerte de un cártel de drogas mexicano se le negó el asilo porque ella es una “recién entrada” a los Estados Unidos. ¿Qué solicitante de asilo no ha ingresado recientemente a los EE. UU.?

La negación de libertad condicional de ICE, a menudo con excusas patéticas, es generalizada. La demanda se dirige a cinco oficinas de ICE: Detroit, El Paso, Los Ángeles, Newark y Filadelfia. En 2013, estas oficinas otorgaron aproximadamente el 95 por ciento de las solicitudes de libertad condicional humanitaria. Desde que Trump asumió el cargo, han otorgado casi el cero por ciento de las solicitudes de libertad condicional. Se estima que sólo estas oficinas han negado la libertad condicional a más de 1,000 solicitantes de asilo con reclamos creíbles. Eso viola la propia política de ICE para liberar a los solicitantes de asilo que no representan ningún riesgo.

“Esta opinión no hace más que responsabilizar al gobierno de su propia política”, dijo el juez Boasberg sobre el fallo.

Por supuesto, la pelea no ha terminado. La Unión Americana de Libertades Civiles- ACLU- y otros defensores tendrán que seguir siendo un perro guardián en contra el gobierno de Trump, asegurándose de que siga sus propios estándares, y que adopte políticas más humanas y razonables.

“Estados Unidos ha reconocido desde hace tiempo su obligación moral y legal de proteger a los refugiados, incluido el derecho a solicitar asilo”, anunció Eunice Lee, directora adjunta del Centro para Estudios de Género y Refugiados. “Las personas que huyen de la persecución nunca deberían estar encerradas sólo por afirmar este derecho. La decisión de hoy reconoce que los solicitantes de asilo merecen compasión y la protección de nuestras leyes, no el castigo”.