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Demanda Trata de Acabar con Condiciones Brutales de Detención

Illegal migrants are placed in holding facilities before they are returned to Mexico.

¿Llegará el fin de las “hieleras”?

Los inmigrantes que llegan a Arizona son los mismos que llegaron a la mítica Ellis Island – los cansados, los pobres las masas acurrucadas deseosas de respirar libertad. Y la patrulla fronteriza de los Estados Unidos los encierran en celdas escuálidas, con temperaturas congelantes, negándoles comida, agua, atención médica y sus derechos constitucionales a un proceso legal justo.

En junio 8, 2015, grupos de derechos humanos incluyendo la Unión de Libertades Civiles de Arizona – ACLU por sus siglas en Inglés- y el Consejo Americano de Inmigración presentaron una demanda para forzar a la Patrulla Fronteriza a mejorar “las condiciones brutales e inhumanas de confinamiento”, dice el abogado de ACLU  James Lyall.

“Este es el primer caso de este tipo que busca una orden de la corte para buscar reformas fundamentales a las instalaciones de detención de la Patrulla Fronteriza,” dice el abogado Lyall.

La demanda aplica a todas las instalaciones de detención del sector Tucson, pero las organizaciones presentando la demanda esperan que si ganan, esto llevará a más reformas a través de la frontera.

“El caso, entonces, tiene el potencial de impactar miles de hombres, mujeres y niños cada año, entre ellos personas que están buscando asilo, víctimas de violencia sexual, y aun niños ciudadanos americanos,” dice el abogado Lyall.

Las estaciones de detención en cuestión son llamadas temporales, pero eso es un “mala denominación” dice Mary Kenney, abogada principal con el Consejo Americano de Inmigración.

En los primeros seis meses de 2013, el sector Tucson detuvo a las de 72,000 hombres, mujeres, y niños. De ellos, 58,000 fueron detenidos por 24 horas o más, 25,000 por 48 horas o más, y 7,839 por tres días o más. Una persona fue detenida por más de 15 semanas.

Esas celdas no están diseñadas para que las personas duerman: No tienen camas, y las luces típicamente se mantienen prendidas 24 horas del día. “Son realmente celdas de concreto con bancas alrededor, pegadas a la pared….y escusados y lavabos, y es todo,” dice la abogada Kenney.

Además, agentes de la Patrulla Fronteriza confiscan cierta ropa de los inmigrantes y deliberadamente bajan los controles del aire acondicionado a temperaturas tan bajas que las celdas son conocidas como las hieleras.

“Nuestra demanda describe a niños tan jóvenes como 4 años, a los cuales se les ha quitado de su ropa calientita y se les deja llorar de frio, hambre y sueño por las noches,” dice Nora Preciado, una abogada con el Centro Nacional de Ley de Inmigración.  Los detenidos, enfermos, exhaustos y temblorosos les piden a los agentes que suban la temperatura, pero los agentes responden que las condiciones son en castigo por haber venido a los Estados Unidos.”

Las cinco organizaciones involucradas entrevistaron a 3 demandantes en el caso, además de 75 personas que ya han sido liberadas.  Los abogados se impresionaron por la consistencia de las descripciones de los detenidos y anteriormente detenidos– entre ellos mismos y con los miles de quejas sobre instalaciones de detención a nivel nacional.

“En muchas maneras, estas personas están sometidas a condiciones más difíciles que a las que se someten asesinos y violadores, y ellos no han sido acusados y procesados de ningún crimen,” dice Colette Reiner Mayer, abogada asociada de la firma Morrison & Foerster, quien también participa en la litigación.

En el pasado, la Patrulla Fronteriza ha negado algunas acusaciones mientras ha reconocido que otras “le dan al clavo”.

Sin embargo el gobierno no ha tomado acción adecuada para remediar los abusos, dice el abogado Lyall.  “Al entablar esta demanda, no le va a ser posible a la Patrulla Fronteriza el continuar negando sus acciones de tratamiento inhumano e inaceptable de individuos en su custodia.”