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El Largo Camino a la Victoria Refleja La Valentía y La Resilencia de los DREAMers

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Karina Ruiz, La Directora Ejecutiva de The ADAC, ofrece una conferencia de prensa declarando victoria para los DREAMers de Arizona.
Carmen Cornejo
Written by Carmen Cornejo

Después de 6 años de lucha y 5 años de litigio activo, los beneficiarios en Arizona de la Acción Diferida para los Traídos en la Infancia (DACA por sus siglas en inglés) finalmente reafirmaron su derecho a conducir, cuando el Tribunal Supremo de los Estados Unidos (SCOTUS) negó una audiencia al estado el lunes 19 de marzo de 2018, dejando la decisión del tribunal inferior como punto final.

Los DACA-DREAMers tienen derecho a obtener una licencia de conducir en Arizona y el intento del estado de Arizona de bloquearla es inconstitucional.

La saga comenzó cuando se creó el programa DACA. El 15 de agosto de 2012, cuando los jóvenes inmigrantes celebraban el anuncio del proceso para presentar solicitudes para el programa federal, la entonces gobernadora Jan Brewer emitió una orden ejecutiva ordenando a la oficina de Motores y Vehiculos, (MVD por sus siglas en inglés)  que no procesara las solicitudes de licencias de conducir para los beneficiarios de DACA aunque otras categorías de acciones diferidas tenían esta oportunidad.

Era más que el derecho a conducir. El documento también es una herramienta de identificación. Además de bloquear el derecho a conducir, los beneficiarios de DACA no tendrían derecho a tener una identificación, lo que los haría vulnerables a la deportación, cerrando además oportunidades de trabajo para muchos de ellos.

Esa orden ejecutiva estaba dirigida a cerca de 30,000 jóvenes que han vivido en el estado la mayor parte de sus vidas.

Cuando era obvio que la acción executiva de Brewer estaba señalando a una categoría específica de Acción Diferida, la entonces gobernadora Brewer extendió su odiosa orden para incluir otras categorías de Acción Diferida, como las víctimas de violencia doméstica, abuso y crimenes en septiembre de 2013.

La crueldad anticonstitucional de Jan Brewer no tenía límites.

La lucha por el derecho a conducir de los beneficiarios de DACA tomó la forma de una demanda colectiva liderada por un grupo de valientes demandantes individuales y yo, la única no DACA-DREAMer de la clase demandante.

Como en ese momento estaba muy involucrada con The ADAC, mis correos electrónicos fueron tomados durante la fase de descubrimiento de evidencia legal.

La pelea legal fue liderada por algunos de los mejores abogados del país con el Centro Nacional de Leyes de Inmigración (NILC), la Unión Americana de Libertades Civiles (ACLU), la Unión Americana de Libertades Civiles de Arizona (ACLU de AZ) y el Fondo de Defensa Legal y Educativa México-Americana (MALDEF).

A medida que avanzaba el caso, una corte tras otra afirmaron el derecho del acceso de DACA-DREAMers a una licencia de conducir dado que el argumento de que los beneficiarios de DACA no tenían una presencia legal en Arizona no logró persuadir a los jueces de apelación federales. Los jueces determinaron que Arizona no puede decidir por sí mismo quién tiene el derecho legal de estar en el país.

Afortunadamente, los tribunales bloquearon permanentemente la orden ejecutiva de Jan Brewer, abriendo la oportunidad para que DACA-DREAMers obtuvieran una licencia de conducir o una identificación estatal desde 2015.

Aunque los tribunales no estuvieron de su lado, la batalla legal fue prolongada por el gobernador Doug Ducey y el fiscal general Mark Brnovich, desperdiciando con ellos miles de dólares de los contribuyentes en una pelea ética, moral e inconstitucionalmente equivocada.

Pura postura política.

La decisión de la Corte Suprema del pais del lunes corre en paralelo con los esfuerzos de la administración de Trump para terminar con DACA.

Hay dos casos adicionales relacionados con esta saga. Primero, la demanda contra los Colegios Comunitarios del Condado de Maricopa por ofrecer matrícula estatal a los beneficiarios de la Acción Diferida, y segundo, la demanda en favor de otros beneficiarios de Acción Diferida, entre ellos las víctimas de delitos.

Si  el caso The ADAC contra Jan Brewer-Arizona nos dice algo, el camino puede ser largo, pero al final, DACA-DREAMers son resilientes, valientes y saldrán victoriosos.