Noticias Frontera Fund

Fantasmas

Eduardo-Pym-illustration
Michael Lacey
Written by Michael Lacey

Artículo publicado en Phoenix New Times Febrero 19, 2015.
Arte gráfico por Eduardo Pym

La Identificación no es controversial; es fundamental. Nosotros le hacemos sentir nuestro aprecio a los prisioneros dándoles números de identidad. A nuestros soldados les damos las placas de identificación popularmente conocidas en Inglés como “dog tags”. Pero nada para los inmigrantes.

Esther Escalante tiene la presencia casta de una beata, que de hecho, lo es. Su esposo es pastor de la Iglesia Tabernáculo Phoenix en el sur de la ciudad.

El Tabernáculo es una iglesia Pentecostal que mezcla sermones incendiarios que describen las llamas del infierno con animada música (incluyendo la música de acordeón que hubiera impresionado al músico Lawrence Welk). Los miembros de la congregación llevan biblias y tambores, y cuando el ministro canta “Volaré” 600 voces se unen con júbilo.

El domingo el predicador comienza desde las 9:00 a.m. hasta las 11:15 a.m., cuando el ministro empieza a imponer las manos en sus feligreses, que hacen literalmente salir a los demonios que poseen a docenas de miembros de su Iglesia.

En una reciente mañana de domingo, el predicador pidió a Dios ayuda para el retorno de automóvil robado de Héctor.

Los feligreses, así como Esther y su esposo son, en su mayoría inmigrantes.

Esther tiene 3 hijos en la escuela, su hijo de 16 años y gemelas de 13 años. Le entristece, con el remordimiento de una madre, que ella no puede participar en las actividades de padres de la escuela. El problema es, ella no tiene una tarjeta de identificación Americana, y la escuela no acepta sus papeles Mexicanos.

“Yo traté de trabajar de voluntaria en sus clases, pero para hacer esto, necesito una identificación. En los viajes de estudios, me gustaría participar como chaperona, pero no puedo porque todos mis papeles son Mexicanos,” dice Esther. “Yo no pude ni siquiera establecer el servicio del agua y la luz en nuestro hogar.”

En el pasado, ella ha hecho que alguien más ponga los servicios a su nombre en vez de al de Esther.
“Nosotros tampoco podemos abrir una cuenta de banco por los requerimientos de identificación (llamados en Ingles ID).”

A través de la zona metropolitana de Phoenix, hay cientos de miles de nuestros vecinos, –los estimados más grandes son de 180,000 personas– que no pueden obtener una ID Americana. Tú los ves por todos lados, y ninguno de ellos está manejando con la licencia de manejar de Arizona.

Los inmigrantes no pueden obtener una licencia de conducir.

Una mujer invisible, Juana Rincón, trabaja en un pequeño restaurant Mexicano donde se sirve el tazón más grande de sopa de chivo de este lado de la frontera. El restaurant está humildemente localizado al lado de un boliche.

A Juana le parece una experiencia extraña – o sea, ser invisible. No tienes nada para enseñar quien eres.
Esto no es una cosa insignificante.

En contraste, considera: Tú tienes tu licencia de manejar. Tu certificado de nacimiento, tu registro de votante, tu número de seguro social, tus tarjetas de crédito, tus tarjetas de negocio, tus tenis, y hasta cierto sentido de que te mereces todo.

El mundo sabe quién eres.

El rentero le pidó enseñar la identificación del estado. Cuando ella no pudo, el rentero observó: “Tú no existes en Arizona.”

La señora invisible no se destaca. Juana estudió Inglés por dos semanas en la biblioteca de Phoenix hasta que fue notada. Entonces, alguien le pidió que produjera una identificación. Cuando ella no pudo, ella fue sacada de la biblioteca.

¿A quién se le saca de la biblioteca? Hasta los desamparados pueden pasar el tiempo en la biblioteca.

No tienes licencia; no pasas… vete.

Juana no tienen una licencia de manejar en Arizona.

Lo que si tiene son modales exquisitos y la decencia frágil de un invitado.

Juana fue traída a través de Nogales en Septiembre 11, 2006. Pero ella no recuerda la fecha porque es el aniversario de la destrucción de las torres gemelas del World Trade Center de Nueva York; ella se acuerda porque el coyote trató de violarla en el lado Mexicano de la frontera.

Juana tiene papeles de Consulado Mexicano. La biblioteca de Phoenix rehusó a reconocerlo.

¿Me quieres decir que ellos no reconocen al Consulado Mexicano?

¿Es esto una cosa Protestante, como negarse a reconocer a la Virgen de Guadalupe?

De hecho, los papeles del consulado no tienen virtualmente valor.

Si, por ejemplo, un inmigrante necesita a un policía, a él o ella le será requerido a producir una identificación válida. No me saque ningún papelucho del Consulado porque la próxima placa que verá usted será la de la Patrulla Fronteriza.

Juana fue golpeada por su esposo. Cuando el terminó de golpearla, le dijo: Yo te entrego si abres la boca.

Entonces él la abandonó.

Cuando ella trató de renovar el contrato de renta de su apartamento, ella llevó a su hermano con ella para que la asistiera con la traducción. Por supuesto, el contrato de renta estaba a nombre de su esposo, que la había dejado.

El rentero le pidó enseñar la identificación del estado. Cuando ella no pudo, el rentero observó: “Tú no existes en Arizona.”

Ella fue corrida de los apartamentos.

Le llevó a ella meses en encontrar un lugar porque ella carecía de la identificación.

Mientras buscaba un lugar, ella no paraba de pensar: “Me voy a convertir en una desamparada… ¡no voy a tener un hogar!”

Eventualmente ella localizó un albergue; entonces el esposo la encontró.

Por supuesto, ella nunca habló con la policía cuando él, de nuevo, la atacó.

Los eventos se salieron de control.

Ella trató de huir. Ella fue tomada a la fuerza a la casa del hermano de su esposo. Eso se llama secuestro.

Los testigos llamaron a la policía.

Como víctima de violencia doméstica, ella no fue deportada. Pero tendría que encontrar nuevo hogar.

Eventualmente, Juana localizó a un rentero amable que le solicitó una carta de su jefe en un restaurant que detallaba su pago y la duración de su empleo.

Ella ha trabajado en el restaurante por ocho años. Ella es la mujer invisible.

Existe una petición dirigida al Consejo de la Ciudad de Phoenix para expedir identificaciones municipales. La ID sería aceptada por las agencias del cumplimiento de la ley, por hospitales, por bibliotecas, y potencialmente, por los renteros. Esta simple medida es promovida por una coalición de grupos, con el Centro de Liderazgo Vecinal (Center for Neighborhood Leadership o CNL) liderando el esfuerzo. La medida está programada de ir enfrente del Consejo de la Ciudad para finales de Febrero de 2015.

Es un paso en la dirección correcta. Pero el paso de otorgar licencias de manejar también es necesario.

La mayoría del Consejo de la Ciudad apoya la medida. Después de todo, jóvenes Mexicano-Americanos han trabajado para que esos políticos hayan sido elegidos. Sin embargo, cuando los Dreamers o Soñadores – los jóvenes estudiantes que emigraron a través de la frontera cuando sus padres los arrastraron al norte – y otros activistas pidieron por la identificación municipal, los políticos del Consejo les pidieron que recolectaran peticiones para desviarlos.

El mensaje inicial era simple: No importa si es necesario; ¿es popular?

“Los políticos querían que los ‘cubriéramos’ con peticiones,” dice Joe Larios, quien dirige el Centro de Liderazgo Vecinal o CNL.

La idea de la petición fue sugerida el verano pasado.

“Después de que recolectamos miles de firmas, el Consejo de la Ciudad desistió de la petición,” dice Larios. “En las otras ciudades Americanas que otorgan este tipo de ID, aproximadamente 10 por ciento de la población la obtiene.”

Eso podría representar hasta 600,000 de personas localmente.

“Tenemos varios niveles de apoyo en el Consejo de la Ciudad, excepto por una persona. Nosotros no tenemos idea de que es lo que opina. Al principio, la oficina del administrador de la ciudad no nos respondía.

Ellos no querían poner algo controversial frente al consejo. Pero una vez que conocimos a (Administrador de la Ciudad) Ed Zuercher, él fue bastante útil.”

La Identificación no es controversial; es fundamental. Nosotros le hacemos sentir nuestro aprecio a los prisioneros dándoles números de identidad. A nuestros soldados les damos las placas de identificación popularmente conocidas en Inglés como “dog tags”. Pero nada para los inmigrantes.

Nosotros necesitamos saber dónde estamos. ¿Hay algo más triste que línea tras línea de lápidas sin nombre?

Eduardo Pym y el Terrible, Horrible, Muy Mal Día . . . Después de un muy mal día.

Nacido en Puebla, México, Eduardo obviamente no tenía un certificado de nacimiento Americano. Traído aquí cuando tenía 1 año, el asistió a las escuelas P.T. Coe Elementary School, Pueblo Middle School, y Metro Tech High School, donde él estudio diseño y descubrió que era un artista. Lo que no sabía es que era indocumentado. Su mamá no le dijo hasta que el cumplió 18.

Para entonces, él había estado tratando de traer algunos dólares con sus habilidades artísticas.

Él había pintado el cofre de un carro pero necesitaba un barniz claro, así que fue a Auto Zone. Debido a que el líquido es usado por la gente para drogarse, ellos le pidieron que presentara una identificación.

“Yo llevaba mi transcripción de calificaciones de high school por todos lados. Tenía mi foto y mi fecha de nacimiento. Pero nadie quería aceptarla,” dice Eduardo.

“Me dijeron: ‘No podemos tomar tu ID de high school.'”

El barniz era el menor de sus problemas.

“En Diciembre de 2013, me dieron un cheque de beca, pero era tan difícil de canjear sin la identificación apropiada.”

Encontrar a alguien para que cobrara la beca se convirtió en una pesadilla.

“Me perdí la inscripción a una clase . Yo tuve que esperar un semestre para tomar diseño gráfico en el colegio comunitario de Phoenix College.”

Muchos de los obstáculos son más mundanos.

“Mis amigos me invitan a bares. El otro día, era la Feria del Viernes Primero de Phoenix. Espere en línea para entrar a el bar Lost Leaf. [El bar] no me dejaban entrar. Lo mismo con las películas. Quería ver una película de exorcismos. Estaba clasificada como R pero yo tengo 22. No pude entrar. Lo mismo pasó en el cine FilmBar.

Ana Tijoux es una rapera de origen Francés y Chileno. Sus padres activistas fueron arrestados durante el régimen de Augusto Pinochet, Y cuando los liberaron, ellos huyeron a Francia. Las letras de las canciones de Tijoux están are vacías de machismo y violencia.

Para mí, mi búsqueda no es manera de escena
Era algo que era necesario que ya marcaba mi falla
Así que todo más de lo necesario fue cuando entendí
Que todos quieren ser piratas.

Puedes oír esta canción en la serie de Netflix “Breaking Bad”.

Cuando ella se presentó en Octubre pasado en el bar Crescent Ballroom, Eduardo trató de entrar. Por supuesto, él nunca pudo porque no tenía una licencia de conducir de Arizona.
Porque no tiene un certificado de nacimiento Americano, no puede sacar una licencia de conducir de Arizona.

Pero él maneja.

En Febrero de 2014, él dejó a un amigo en la 39 Avenida y el boulevard Encanto, cuando un policía lo detuvo.

“Él me pregunto si tenía armas en el carro y yo le di mi registro y mis papeles del seguro del auto. A falta de la licencia de manejar le dí mis calificaciones de la escuela high school y mi identificación escolar.

“Él me preguntó otra vez si tenía un arma, además de preguntar si me importaría que él registrara mi carro. Él me dijo que estaba manejando 21 en una zona de 25 [millas por hora].

“Él me pidió que me bajara del carro. Entonces él empezó a buscar en el carro.”

Porque Eduardo es todavía un joven, y porque él ha trabajado en campañas políticas, porque él es un artista, su sentido de que está protegido por un chaleco anti-balas es casi real. Así que, naturalmente, él empezó a grabar el incidente con su teléfono celular.

Eduardo rápidamente fue arrestado por no proveer identificación. Él pasó 18 horas en la cárcel. Cuando salió, él trató de recuperar su teléfono de la policía.

La policía le informó que el necesitaría identificación para obtener su teléfono de regreso. Y, no, de hecho, ellos no aceptarían su identificación escolar o su transcripción de las calificaciones.

Gabriela Díaz está en el lado opuesto de la lucha de inmigración de Juana. Ella es una rentera, con una estatua de la Virgen de Guadalupe de 5 pies en su sala.

“Es muy difícil para las personas sin identificación para rentar un hogar porque tienen que firmar el contrato, que necesita ser notariado, y el notario no le va a poner una estampa sin una identificación propia del estado de Arizona,” dice Díaz. “Tenemos muchos, muchos inmigrantes en este vecindario, pero no tienen papeles.”

El asunto de la identificación penetra en su vida más allá que en la renta.

“Yo tengo mucha familia sin ID. Cuando alguien pregunta por las ID y no las tienes, tú sientes avergüenza.”

También te puedes sentir en peligro.

La hija de Díaz asiste a una escuela secundaria donde muchas de las chicas están en las pandillas. Los pandilleros iban a golpear a su hija. Así que llamaron a la policía.

“Los oficiales preguntaron por mi identificación. ¿Porque ellos necesitan mi identificación? Eso hace que la gente esté temerosa de llamar a la policía. Yo tengo que pedir una orden de restricción para evitar violencia doméstica, y necesito enseñar mi licencia de manejar para protegerme. Esas muchachas que quieren hacerle daño a mi hija no van por el buen camino.”

¿Porque hacemos esto a nuestros vecinos? ¿Porque le hacemos esto a los migrantes?

Porque somos crueles.

Tenemos una población estimada de 70,000 jóvenes en Arizona quienes fueron traídos aquí como bebes, como niños pequeños por sus padres inmigrantes. Ellos son inocentes de cualquier crimen. De hecho, el gobierno Federal ha iniciado el programa de Acción Diferida para quienes arribaron como niños, Deferred Action for Childhood Arrivals- DACA por sus siglas en inglés, para permitir a esos jovenes a permanecer en los Estados Unidos de América.

Aquellos que califican para DACA son la cara más positiva de la inmigración y se les ha dado este nombre que no puede ser más hermoso. Los Soñadores. Los Dreamers.

Cuando la ex gobernadora de Arizona, fue la directora del Departamento de Seguridad Nacional, Homeland Security, Janet Napolitano lanzó un memorándum estableciendo que las leyes de inmigración del país no estaban escritas para remover a “jóvenes productivos a países donde nunca han vivido o donde ni si quiera hablan bien el lenguaje”.

Esto no ha sido suficiente en Arizona.

La ex-gobernadora de Arizona Jan Brewer trató de prevenir a los Soñadores de obtener la licencia de conducir con una orden executiva.

En Agosto 15 de 2012, el mismo día de que el programa federal de DACA entró en efecto, la gobernadora Brewer ordenó que las agencias del estado previnieran a los jóvenes de obtener cualquier forma de identificación. En particular las licencias de manejar.

Las acciones de la ex-gobernadora específicamente señalaron a los Soñadores. Entonces ella añadió a los inmigrantes víctimas de violencia doméstica. A mujeres golpeadas les serían negadas las licencias de manejar.

Un juez federal y eventualmente el Noveno Circuito de Apelaciones desechó la acción de Brewer.

El nuevo gobernador Doug Ducey está de acuerdo con Brewer, y el Procurador Estatal de Arizona Mark Brnovich determinará si el caso será apelado. En Febrero de 2015, Brnovich anunció que apelará las decisiones anteriores.

El derecho de conducir legalmente en Phoenix y en Arizona literalmente es un asunto de vida o muerte. No tenemos un sistema de transportación masiva de manera significativa.

“De manera práctica, la necesidad de conducir es la necesidad virtual de la gente de salir a trabajar en Arizona. Los records muestran que el 87 por ciento de la fuerza de trabajo de Arizona se mueve en autos. En contraste sólo el 2 por ciento de los Arizonenses van a trabajar usando transportación pública”, notó la corte.

Las cortes encontraron que la gobernadora hizo esto por “ninguna situación racional.”

Fue maldad, pura y simple.

Brewer lo hizo porque es una malvada.