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Histeria en Contra de las Ciudades Santuario Brota en Legislaturas Estatales

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Primero, fueron los Juicios de las Brujas de Salem. Luego, fue seguido por el McCarthysmo, donde se acusaron falsamente a ciudadanos de ayudar a Rusia y al comunismo. Ahora el espíritu de la histeria desenfrenada está señalando en diferente dirección.  En los meses pasados ha brotado una erupción como salpullido cutáneo de propuestas legislativas en contra de las “Ciudades Santuario”, incluso cuando esas ciudades no existen en sus estados.  En Febrero 3 de del 2016, la casa de representantes del estado de la Florida pasó una prohibición de las ciudades santuario- municipalidades con políticas que evitan encarcelar a los indocumentados simplemente por el hecho de estar indocumentados en el país (aunque pueden ser acusados y encarcelados por crímenes o felonías). La propuesta legislativa apoyada por los Republicanos fuerza a gobiernos locales a detener a las personas por el hecho de ser indocumentados. Permite al gobernador de despedir a oficiales que siguen “políticas santuario”. Y permite a las familias de personas muertas por un inmigrante indocumentado a demandar a los gobiernos locales.

El 11 de Febrero, un panel de nuestra casa de representantes votó en favor de cortar fondos estatales a las llamadas ciudades santuario. No existen ciudades santuario en Arizona, y el lenguaje de la SB1070 efectivamente las prohíbe. Pero la propuesta legislativa llamada HB2223, apunta a la ciudad de Phoenix, que planea implementar una identificación Municipal que puede ser usada por todos sus residentes, inclusive inmigrantes indocumentados. También este mes, los legisladores en Wisconsin están considerando dos propuestas legislativas- Una que prohíbe las ciudades santuario y donde bloquearía a las comunidades de implementar identificaciones municipales a los inmigrantes indocumentados.

Mientras tanto, Virginia está considerando dos propuestas que le retirarían fondos a las ciudades santuario (no está claro si estas ciudades existen en Virginia) y permite a los ciudadanos lastimados por inmigrantes indocumentados reclamar compensación por daños.  Para poner más fuego en la pira de la paranoia, Ohio Jobs y el PAC de Justicia público una “lista negra” de las ciudades santuario en los Estados Unidos, tan larga que su fundador, Steve Salvi, recientemente posteó en Facebook pidiendo voluntarios para contarlas. Su justificación de listar tantas ciudades es muy dudosa, considerando que nombra a Chandler y Mesa en Arizona como ciudades santuario. El caso en contra de las ciudades santuario es tan delgado como la piel del ajo.

El 1 de Julio del 2015, Kathryn Steinle caminaba a lo largo del puerto San Francisco cuando fue fatalmente herida de bala por Juan Francisco Lopez Sanchez, un inmigrante indocumentado que había sido deportado previamente 5 veces.  Políticos y la chusma anti-inmigrantes clamó que el trágico incidente nunca hubiera pasado si San Francisco no fuera una ciudad santuario.

Ellos dijeron que era uno de numerosos incidentes de “ilegales cometiendo crímenes”. De hecho, inmigrantes cometen crímenes en menor proporción a los ciudadanos norteamericanos. Y a pesar de que no está claro de cómo paso el incidente, todo en el caso señala que fue una descarga accidental del arma. Lopez Sanchez dice que encontró el arma y accidentalmente se disparó. Él también dice haber estado bajo los efectos de píldoras para dormir. Algunas personas apuntan que él también tiene problemas mentales y de que estaba en San Francisco porque el gobierno federal lo había transferido allí porque había una orden de aprensión pendiente en su contra por posesión de mariguana.

A pesar de eso, muchos autores de las propuestas anti-ciudades santuario mencionaron el caso de Kathryn Steinle como su motivación para sus propuestas legislativas, poniendo fotografías de la hermosa mujer rubia para promover sus argumentos.

Proponentes dicen que las políticas de santuario ayudan a crear la colaboración y confianza entre la policía y las comunidades inmigrantes, permitiendo a los inmigrantes a reportar a los crimines y cooperar con las fuerzas del orden. Los que apoyan buenas políticas policiacas también hacen notar que los protocolos santuario protegen a los inmigrantes que no son violentos y deportan a los criminales.

“A través del país, en ciudades grandes y pequeñas, la policía ha mejorado su habilidad de pelear el crimen  al decidir que ellos no conducirán interrogaciones irrelevantes sobre estatus de inmigración cuando se conducen investigaciones criminales”, escribió Joanne Lin, abogada experta en legislaciones con la Unión Americana de Libertades Civiles -ACLU. “En vez de ser escudos en contra de la criminalidad, estas políticas anti-ciudades santuario reconoce que victimas inmigrantes y testigos no reportarán crímenes, y los crímenes no serán resueltos y castigados si los inmigrantes temen a las policías locales cuando actúan como agentes de inmigración”.