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Joe Arpaio Culpable de Tres Cargos de Desacato Civil, Desacato Criminal Todavía Posible

GUILTY (1)
Stephen Lemons
Written by Stephen Lemons

En una orden de 162 páginas lanzada, como mal presagio, el Viernes 13 de Mayo, el Juez de Distrito G. Murray Snow encontró al Alguacil Joe Arpaio culpable en tres cargos de desacato civil y dejó la puerta abierta para cargos criminales.

El Juez Snow también encontró al jefe adjunto Jerry Sheridan culpable de dos cargos de desacato civil. El ex-jefe ejecutivo Brian Sands y el teniente Joe Sousa, quien alguna vez encabezó la Unidad de Tráfico Humano de Arpaio, fueron encontrados culpables con un cargo de desacato civil, cada uno.

El juez falló que los acusados intencionalmente fallaron en implementar la orden preliminar en el caso, y que ignoraron las peticiones de los demandantes de presentar evidencia solicitada por la corte, y que ellos “deliberadamente violaron las ordenes de la corte” siguiendo la presentación de evidencia adicional.  En caustico lenguaje, el juez condenó a Sheridan y a Arpaio por hacer “múltiples e intencionales declaraciones erróneas de hechos mientras se encontraban bajo juramento,” por demonstrar “una persistente indiferencia por las ordenes de esta Corte, “y por mostrar la “intención de violar y manipular las leyes y políticas reguladoras de su conducta”.

Después del detallado listado de la evidencia, el Juez Snow invitó a las partes a enviar documentos para responder a su decisión. El juez puso la audiencia en la fecha del 31 de Mayo para “discutir los remedios apropiados.”

Después de eso, el Juez Snow prometió, su corte emitirá las ordenes aplicables y determinará si él referirá cualquier asunto a un juicio de desacato criminal.”

Los problemas de desacato de Arpaio, y de sus subordinados, de derivan del desafío a las órdenes del Juez Snow del 2013, en el prominente caso de derechos civiles Melendres v. Arpaio, en el cual los demandantes Latinos, representados por la Unión Americana de Derechos Civiles, demandaron a la Oficina del Alguacil al inicio del 2007, denunciando un patrón de discriminación por perfil racial.

Como al año del juicio del 2012, el Juez Snow encontró a la Oficina del Alguacil del Condado de Maricopa (MCSO por sus siglas en inglés) culpable de uso extendido de discriminación por perfil racial en contra de Latinos y ordenó una larga lista de reformas para la agencia, que serían supervisadas por un monitor designado por la corte.

Pero Arpaio había desafiado las órdenes del Juez Snow a través del caso — empezando, se supo después, con la primera orden en Melendres, una orden preliminar en Diciembre del 2011 que prohibía al MCSO de hacer cumplir ciertos aspectos de la ley federal de inmigración: específicamente la ejecución del aspecto civil de esas leyes, que normalmente se consideran de competencia exclusiva del Departamento de Seguridad Nacional.

Arpaio dijo a numerosos medios de comunicación que nada cambiaría en su agencia a pesar de las órdenes del Juez Snow. Y el MCSO no hizo nada por 17 meses para instituir la directiva de Snow concerniente a la ejecución de las leyes la inmigración.

En la decisión de ayer, el Juez Snow escribe que los motivos de Arpaio fueron enteramente políticos.

De hecho en el 2012 Arpaio estaba en la batalla de re-elección de su vida en contra del Demócrata Paul Penzone, cuya popularidad amenazaba a terminar con el reinado del alguacil de 20 años. Arpaio ganó por un apretado margen, pero después de haber vaciado su cofre de campaña con millones en donaciones.

A este punto, el Juez Snow escribe en su investigación, que “el Alguacil Arpaio ignoró conscientemente la orden de la corte porque creía que su popularidad resultaba, de la ejecución por parte de su agencia de las leyes de inmigración…Él también creía que resultaba en generosas donaciones a sus campañas.”

Otras instancias de desafío por Arpaio y los altos mandos del MCSO siguieron a la orden de Snow del 2013 en Melendres. El comando del MCSO arrastró sus pies en obedecer las órdenes del Juez Snow, y el Jefe Adjunto Sheridan fue grabado en un video cuando hablaba frente a un cuarto lleno de agentes del MCSO, llamando las decisiones del Juez, “ridículas” y “mierda.”

La deliberada indiferencia del MCSO de la orden preliminar del Juez Snow del 2011 fue revelada durante una investigación en Mayo del 2014, debido al suicidio del ex agente del MCSO Ramón Charley Armendáriz.

La casa de Armendáriz resultó ser un arcón de drogas ilícitas, propiedad robada a los Latinos, algunos de ellos inmigrantes ilegales: Los empleados del MCSO confiscaban inapropiadamente licencias, carteras, bolsas usando esa residencia como escondite.

La investigación sobre el fallecimiento del ex-agente reveló que los altos mandos en el MCSO habían permitido a los agentes a grabarse en las paradas de tráfico realizadas, usando cámaras corporales o cámaras de tablero. Pero MCSO nunca entregó esa evidencia antes del juicio, como la corte le estaba solicitando. Los abogados del MCSO fueron también forzados a admitir a la corte que la orden del Juez Snow del 2011 no había sido implementada.

Cuando el Juez Snow ordenó que el MCSO ayudara a discretamente recolectar las miles de horas de video-grabaciones relevantes, Sheridan, con el conocimiento de Arpaio, ordenó a un subordinado a enviar un correo electrónico masivo a los agentes, ordenándoles a entregar las grabaciones-  sugiriendo así a cualquiera que quisiera destruir evidencia, lo hiciera.

Los engaños no pararon aquí.

El Juez Snow encontró que el jefe Sheridan y Arpaio continuaron sus deliberados engaños incluso durante las audiencias de desacato.

Esos incluyeron sus testimonios sobre la llamada investigación de Seattle, en la que Arpaio, convencido de que el Juez Snow (en conjunto con el Departamento de Justicia, el anterior Procurador General de los Estados Unidos, Eric Holder, y otros) estaban conspirando para arruinarlo, contrató a un consultor de computación de Washington para confirmar sus teorías conspiratorias.

Cuando, durante el juicio, el Juez Snow directamente  preguntó a Arpaio que si lo había investigado a él o una conspiración que lo involucraba, Arpaio lo negó. Después él hizo lo mismo en un documento jurado. “Esas declaraciones, hechas cuando Arpaio estaba bajo juramento, constituye una falsedad deliberada de un hecho de mala fe,” escribió Snow.

Paul Charlton, en anterior Fiscal de los Estados Unidos en Arizona, dice que el lenguaje del juez señala la posibilidad de que el caso de Arpaio será referido a una acusación criminal. En Abril del año pasado, señala Charlton, Sheridan y Arpaio admitieron que eran culpables de desacato civil en un atento de detener el juicio.

El juez Snow no mordió el anzuelo.

“El único asunto después de que admitiste desacato es de que si lo hiciste intencionalmente,” dijo  Charlton. “Y las tres primeras páginas (del veredicto del Juez Snow) tiene la palabra ‘intencionalmente’ como 10 veces.”

El desacato criminal a la corte es definido en los estatutos federales como la “voluntaria desobediencia” a las órdenes legales de la corte y es castigable hasta con seis meses en prisión. El castigo por desacato civil será coercitivo en vez de punitivo, y pudiera involucrar multas u otras sanciones que tengan como objetivo asegurar el seguimiento de las ordenes.

“El Juez Snow, no tiene la habilidad de juzgar a Joe Arpaio por desacato criminal,” dijo Charlton. Sin embargo, el juez Snow puede mandar el caso a la oficina del Fiscal de los Estados Unidos para su enjuiciamiento, o si el Fiscal de los Estados Unidos rechaza el caso, a un fiscal especial.  Otro juez entonces sería nombrado, y Arpaio y sus co-defensores tendrían el derecho a un juicio con un jurado.

El Juez Snow, sin embargo tiene el poder de imponer penalidades civiles, aunque no privar a Arpaio y los otros de su libertad. Él podría ordenar extensa supervisión por el monitor designado por la corte que ya está implementado, quizá privando al Alguacil de su autoridad en los casos de investigaciones internas, el cual el Juez encontró llenas de favoritismos y relajados castigos. Y él podría ordenar a los acusados a pagar altas multas de sus propios bolsillos.

En esta decisión, el juez Snow pinta un condenatorio retrato de la agencia de la ley donde la disciplina no existe para aquellos cerca de Arpaio y sus comandantes, donde las investigaciones internas están fatalmente defectuosas, y donde acariciar el ego del Alguacil conduce la política del departamento.

Pero la pregunta se mantiene: ¿Cambiará algo mientras que el viejo Arpaio (de 83 años) esté a la cabeza del MCSO?

El abogado Charlton sugiere que la justicia está en camino— aunque con su paso lento y deliberado.

“Esta es una demanda que fue iniciada, ¿cuándo?  ¿Cómo hace siete años? preguntó Charlton retóricamente.” Y entonces ¿hubo una audiencia de desacato a la corte que empezó hace un año?

“Es todo menos un proceso rápido. Pero es un proceso, supongo.”

Publicado con permiso. Phoenix New Times.