Archivos de Arpaio Noticias Frontera Fund

Los Prisioneros se Ahorcan en Las Cárceles de Arpaio en un Mayor Porcentaje en Relación con Otros Condados

hangman
Mark Poutenis
Michael Lacey
Written by Michael Lacey

¿Cuántas personas han muerto en las cárceles de nuestro Alguacil?

Seis meses atrás, en mayo 4 del 2015, yo le pregunté a la portavoz de la Oficina del Alguacil del Condado de Maricopa (MCSO por sus siglas en inglés) de Joe Arpaio por la cuenta de cadáveres.

No es una pregunta en vano.

Desde que Arpaio fue elegido Alguacil en 1993, los contribuyentes del condado han gastado más de 140 millones de dólares para litigar — y finalmente negociar fuera de la corte- reclamos de brutalidad ejercida por los agentes del alguacil. Las demandas acusan que el alguacil ha creado una “cultura de crueldad” motivada por la incesante propaganda de que Arpaio es el Alguacil más duro del país.

Pero aun si pudiéramos matar y mutilar al indigente y al que ha roto las leyes sin que nos costara un centavo, ¿querríamos un sistema penal medieval?

Así que es una pregunta simple, aunque un poco mórbida: ¿cuántos muertos?

El Aguacil Joe Arpaio se ha negado a responder. Su portavoz, el teniente Brandon James, dijo que hacer la cuenta tomaría algunas semanas.

Han pasado 6 meses.

Buscando en otras bases de datos (la oficina del Examinador Médico del  Condado, la Oficina de Manejo de Riesgo, así como la Oficina del Departamento de Justicia de los Estados Unidos) ha revelado que cerca de 160 personas han muerto en las cárceles de Arpaio.

Pero eso sólo es un estimado, porque la verdad es que no existe una autoridad que tenga la cuenta de cuantas personas mueren por brutalidad, negligencia, enfermedad, malas condiciones de salud, o vejez en las cárceles de Arpaio.

El Juez Federal Neil Wake dos veces ha declarado que el cuidado médico es deficiente en las cárceles del Condado de Maricopa, de tal manera que ha sido llamado “inconstitucional”.

El Departamento de Justicia supuestamente monitorea las condiciones en las cárceles pero ha mostrado poco apetito para confrontar a Arpaio.

El osario del Alguacil es aceptado porque las víctimas no son miembros del grupo de jóvenes exploradores. Ellos son individuos que no han pagado a tiempo sus cuotas de apoyo infantil de sus hijos, que usan drogas, fuman cigarros, manejan sin licencias, tienen problemas con la autoridad, o se relacionan con pandillas.

Lo que mis investigaciones han descubierto es que las personas se ahorcan en las cárceles del Alguacil en un porcentaje que empequeñece a otras cárceles de otros condados.

Y muchas de estas muertes están clasificadas como que han ocurrido en el hospital del condado o en la cárcel sin más explicaciones. Las personas mueren y nadie pregunta cómo o porqué.

De conformidad a los estatutos de las leyes revisadas de Arizona, Sección 39-121 (la ley de Records Públicos de Arizona), la información acerca de los fallecidos debe de ser pública.

Pero como el Alguacil ha demostrado en los más de 8 años desde que la demanda Melendres fue presentada por la Unión de Libertades Civiles – ACLU, el cree que está más allá de la ley.

En presentaciones públicas y de recaudación de fondos,  el Italiano más corrupto de Arizona frecuentemente empieza a cantar la versión de “A Mi Manera” de Frank Sinatra,” la sentimental serenata de neurosis masculina.

Los votantes se tragan la propaganda. Y si no hay vigilancia de sus abusos, seguramente no hay consecuencias.

El osario del Alguacil es aceptado porque las víctimas no son miembros del grupo de jóvenes exploradores. Ellos son individuos que no han pagado a tiempo sus cuotas de apoyo infantil de sus hijos, que usan drogas, fuman cigarros, manejan sin licencias, tienen problemas con la autoridad, o se relacionan con pandillas.

Las autoridades del gobierno responsables por la conducta del Alguacil no muestran ninguna molestia, o conocimiento, de los muertos sacados pies delante de las cárceles. No al nivel Federal. No al nivel local.

¿Cómo puedes prevenir el abuso, como reducir los reclamos de demandas, como prevenir la hemorragia de dinero de los contribuyentes que se reparte a los abogados y a las victimas si no tienes contabilidad de la violencia?

A nadie le importa.

Algunos son peores.

Cuando la oficina del Alguacil se rehusó a producir lo que supuestamente es información publica, yo me dirigí a la oficina del examinador médico.

Sorpresivamente, esta agencia no monitorea las muertes en las cárceles del Alguacil Joe.

“Yo me disculpo por la tardanza en responder a su petición de información,” escribió Lavinia Shaw de la Oficina del Examinador Médico. “Hemos estado trabajando diligentemente con nuestro departamento técnico en un esfuerzo por checar las bases de datos con la información que ha solicitado…..Hemos checado todos los casos que caen [dentro] de la jurisdicción del MCSO…. con las siguientes palabras: cárceles, prisioneros, celdas, encarcelados, en custodia y prisión. . . Algunos de los prisioneros fueron transferidos al hospital donde fallecieron.”

Inicialmente, la Oficina del Examinador Médico, pudo sólo hacer una búsqueda de datos parcial de 1999 hasta 2015. Antes de eso la búsqueda de información involucra hojear en records sólo impresos en papel, entre más de 20,000 casos, lo que hubiera costado a este periódico hasta $60,000 por un análisis de los años de 1993 hasta 1998.

Al mismo tiempo, yo investigué en la Oficina de Manejo de Riesgos del Condado y encontré que más de 13,000 reclamos fueron presentados en contra de la oficina del Alguacil relacionados con mal trato, abuso y ultimadamente, muerte.

Durante el reinado del Alguacil Joe Arpaio, la investigación solicitada y provista por la oficina que realiza las autopsias mostró 157 muertes.

Sólo ese número no es necesariamente fuera de línea con las muertes en las cárceles en otras jurisdicciones.

Pero escarbando más en los datos presenta preguntas preocupantes, particularmente cuando los comparas con otras cárceles a través de los Estados Unidos.

El suicidio es una muy frecuente consecuencia del encarcelamiento.

En cárceles a través de la nación, el Departamento de Justicia de los Estados Unidos nota las siguientes tasas de suicidio en un periodo de tres años de 2000 to 2002:

  • Los Angeles: 11 por ciento
  • New York: 9 por ciento
  • Cook County (Chicago): 6 por ciento.
  • Philadelphia: 14 por ciento
  • Harris County (Houston): 13 por ciento
  • Dade County (Miami): 6 por ciento

De 1996 a 2015, el porcentaje de suicido entre las muertes en las cárceles del Alguacil Joe Arpaio fue de un impresionante 24 por ciento, con 39 de los 157 colgados.

Más allá, de las 157 muertes listadas mientras en custodia del Alguacil en la gráfica del Examinador Médico 34 son simplemente descritas como que se encontraron muertos sin ninguna explicación de la causa de muerte.

Más misteriosamente, otros 39 murieron en el hospital del condado sin explicación.

Eso es 73 muertes — cerca de la mitad de todas las muertes — que las autoridades del condado lista como ¿Quién sabe?

Por supuesto, que todos esos números son generados por las mismas personas que deben ser responsables de prevenir muertes: los carceleros y aquellos que los protegen.

Así que unas preguntas se presentan.

Por ejemplo, el preso Felix Torres está listado como simplemente muerto en el hospital en la gráfica del Examinador Médico.

Verdad. Allí es donde se le pronunció muerto.

Pero no fue allí donde murió.

Felix Torres era un trabajador de la construcción que pedaleaba su bicicleta hacia su trabajo cuando la policía lo detuvo por viajar en sentido contrario. La parada terminó en un viaje a la cárcel porque Torres tenía una orden de detención pendiente por no comparecer anteriormente en la corte.

Durante el registro en la cárcel, él le informó al personal de Arpaio que él sufría de una mala úlcera.

Una vez en la cárcel, Torres se quejó de dolor en su estómago.

Su malestar fue ignorado por el personal médico.

Él se puso muy enfermo, vomitando, defecando y soportando hora tras hora de agonía, mientras gritaba por ayuda.

Para callarlo, el personal de enfermería le dio una droga, Toradol, que nunca se debe dar a una persona con úlceras.

Eso de plano lo mató.

Los técnicos médicos se llevaron el cadáver al hospital.

Yo sé de éste caso porque escribí sobre Torres en junio pasado.

Así que cuando los oficiales del condado dicen queTorres murió en el hospital, esto no cubre la sección de los detalles de la muerte.

Si ves en lo que la Oficina del Examinador Médico es responsable, tu encuentras “el Examinador Médico determina las causas y maneras de la muerte… provee datos médico-legales de investigación de todas las muertes para las familias del fallecido, y  las comunidades legales y médicas para que tengan una solucion y final,  además de deslindar responsabilidades y proteger la salud y seguridad del público”.

Nada de esto ocurrió en casi la mitad de las muertes, de acuerdo con el reporte que nos proporcionaron.

La oficina del Jefe del Examinador Médico del Condado, Jeffrey Johnson, no ha estado “determinando la causa o manera de la muerte,” ni realizando “investigaciones médico-legales en las circunstancias de las muertes” ni las “familias del fallecido ” . . . encontraron “solución y final  .”

Y ciertamente la Oficina del Examinador Médico no “determinó responsabilidad”

Aún más, a través de los datos provistos por la Oficina del Examinador Medico que cubría de 1996 al presente en algún detalle, no existe mención en los datos proporcionados de la indignante muerte de  Deborah Braillard.

Ella no es ni siquiera un número anónimo. Ella no está contada en la lista.

Yo escribí en la innecesaria muerte de Braillard en el 2010.

Una madre con un mezquino apetito por las drogas, el principal asunto aquí es que era diabética

A pesar de que ella informó al personal de que era diabética, el personal no le dio importancia.

De hecho, los records de la corte documentaron que ella era el tipo de diabética que necesitaba insulina para sobrevivir.

Los carceleros la ignoraron en sus propios records.

Una compañera de celda recordó a Braillard:

“Ella estaba inconsciente,” dijo Tamela Harper. “Ella no estaba allí. Ella caminó de regreso a su camastro, y esa fue la última vez que la vi caminando. La gente (otros presos) la estaban ayudando. Ella estaba vomitando y quejándose constantemente. Ella estuvo inconsciente en ese tiempo. No podía hablar. No podía comer. Los oficiales de la cárcel decían que ella estaba sufriendo de la abstinencia de la heroína.”

Por las próximas 60 horas, Deborah Braillard sufrió las agonías infernales de entrar en coma diabético.

Había amplio testimonio de que los carceleros creyeron que podían ignorarla porque Braillard era adicta a la heroína.

Pero no estaba bajo la influencia de la heroína o sufriendo por su retiro.

Pero aunque hubiera estado sufriendo de los efectos de la heroína, los carceleros están responsabilizados de proporcionar atención médica por los efectos de la resaca de la droga.

Los carceleros del Alguacil Arpaio y el personal médico no hicieron nada para ayudar a esta mujer. Después, el Condado tendría que pagar millones a sus sobrevivientes.

Así que cuando veo sobre Felix Torres, quien murió, de acuerdo con el Examinador Médico en el hospital, yo creo que la Oficina del Examinador Médico está evitando su responsabilidad de completamente monitorear las muertes en las cárceles de Joe Arpaio.

Y cuando veo que Deborah Braillard ni siquiera está en la lista del Examinador Medico, yo me doy cuenta que el Alguacil Joe Arpaio se sale con la suya y con su procesión de cadáveres sacados en camillas, pies por delante, fuera de sus prisiones.

Al Alguacil no le importa. A la oficina del Examinador Médico no le importa. Al Consejo de Supervisores del Condado no les importa.

Y desde 1993, el Alguacil Joe Arpaio tiene chaleco antibalas en las encuestas de opinión.

Enfrente de tanta negligencia oficial- subrayada por la ambivalencia de los votantes- La canción del Alguacil Arpaio “A Mi Manera” se convierte en “A Nuestra Manera”.

Publicado con permiso. Phoenix New Times.

Traducido por Carmen Cornejo.