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Los Republicanos Apoyaban a los Inmigrantes…Entonces lo Siguiente Sucedió

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Un escandaloso video está circulando en los medios sociales. Muestra al ex presidente Ronald Reagan y George H. W. Bush en un foro presidencial en 1980. Y es escandaloso porque parece un film de Disney comparado a las películas de horror que estamos actualmente viendo en nuestros televisores.

Un miembro de la audiencia le pregunta al candidato presidencial republicano y al candidato a vicepresidente, si los hijos de las personas indocumentadas deben de ser permitidos de asistir a las escuelas públicas gratuitamente.

Bush respondió con empatía y pasión: “Me gustaría ver que se haga algo con el problema de los inmigrantes ilegales que fuera sensitivo y comprensivo de las demandas de mano de obra del país y las necesidades humanas, que ese problema no tendría que tocarse….Hemos creado toda una sociedad de personas honorables, decentes que aman a la familia  y que están en violación de las leyes, y segundo que estamos afectando nuestras relaciones con México…”

Después, Reagan habló, calmado y con formalidad: “Yo pienso que el tiempo ha llegado en que los Estados Unidos y nuestros vecinos, particularmente nuestros vecinos del sur, deben de tener un mayor entendimiento y una mejor relación de la que hemos tenido…En vez de hablar de construir un muro, ¿porqué no trabajamos en reconocer los problemas mutuos?”

¡Oh, como los tiempos han cambiado! Pero, ¿por qué? ¿Cómo es que el partido Republicano cambió de tener políticas compasivas en los años 1980s hasta los gritos de “depórtenlos” y “sellen la frontera”?

No fue un evento venido desde arriba. En vez de eso, los líderes Republicanos les empezaron a decir a sus constituyentes lo que querían oír. ¿Y qué es lo que los republicanos querían oír? “Estamos enfurecidos y no vamos a tomar esto jamás”.

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Tiempo atrás, el Alguacil Arpaio dijo que “no perseguiría a los inmigrantes que lavaban platos”, pero los grupos Republicanos lo empujaron a tomar una posición anti-inmigrante hasta convertirse en “el alguacil más duro del país”

Economía: Entonces y Ahora

La clase media ahora está siendo presionada como queso en sándwich. “Las personas más enfurecidas y más pesimistas en los Estados Unidos de América son las personas que llamamos los americanos de clase media”, escribió recientemente David Frum de The Atlantic.

Las razones son numerosas. Aquí están algunas:

En 1955, las 400 personas que pagaron impuestos con el más alto ingreso anual, pagaron 51 por ciento de sus ingresos en impuestos. Hoy, el mismo grupo pagó 16 por ciento. ¿Quién ayuda a compensar este déficit? La clase media, cuyos impuestos se han incrementado, particularmente las partidas al Seguro Social y las tarifas de Medicare.

En 1965, los ejecutivos de las mayores compañías ganaban 20 veces más que los empleados promedio. Para el fin de los años 1990, los empresarios ganaron 383 veces más que el trabajador promedio. Para 2013 el ratio Empresario-a trabajador bajó a una proporción 295-1.  Durante la primera década de los años 2000, las compañías Americanas enviaron 2.9 millones de trabajos a otros países. Los Estados Unidos perdió 6 millones de trabajos de manufactura entre los años 2001 y el final del 2009.

Combina esos factores con la recesión, la cual causó masivas perdidas en desempleo y ganancias financieras, y tienes la receta para una explosión de enojo.  Entonces añade Tabaco: Para poner fondos en el programa de Obamacare, la  administración del Presidente Obama limitó el incremento de gastos anticipados de Medicare entre 2010 to 2020 por $500 billones. Muchos Republicanos vieron esto como tomando de “nosotros” – los trabajadores ciudadanos Americanos-  para dar dinero a “ellos” los que no tienen seguro, entre ellos los que no nacieron en este país. El enojo siempre necesita chivos expiatorios.

Los descontentos frecuentemente culpan a los ricos.  Pero últimamente el enojo más descontrolado se ha dirigido a los pobres – en este caso, los indocumentados. ¿Porqué? Bueno, es difícil estar enojado en contra de la gente de dinero quienes están proveyendo de trabajos a la comunidad.

Es también natural de que sean escépticos de las intenciones del gobierno federal- que está constituido de personas de dinero que están siendo apoyadas por gente de dinero- y que nunca comenzaran políticas que atacarán a la gente de dinero. Así que no hay razón de dirigir energía en esa dirección. (Ayuda que los líderes Republicanos han dedicado años a alimentar esa desconfianza hacia el gobierno federal.) Y entonces existe el optimismo Americano de que algún día serás tú también rico, así que si peleas en contra de nuestros futuros.

Por otro lado, dice Frum, “Muchos ciudadanos de vieja cepa ven a los inmigrantes no sólo como competidores por los mismos trabajos, pero como rivales que compiten por los recursos que ofrece el gobierno”. No es accidental que la mitad de los que apoyan al líder de las primarias Republicanas, Donald Trump (unidos en términos generales por sus opiniones negativas en contra de la inmigración ) terminaron su educación en la High School o antes. Este grupo se enfrenta a más competencia de los inmigrantes por trabajos que gente con más allá de grados Universitarios. Y entre toda esta inseguridad económica existe un nebuloso descontento en contra el rápido incremento de la diversidad étnica.

La Población Inmigrante: Entonces y Ahora

En 1986, una población estimada de 3 millones de inmigrantes indocumentados vivía en los Estados Unidos. Ese mismo año, el Presidente Reagan firmó lo que se llamó “la amnistía” que proveyó un camino a la ciudadanía a millones de esas personas. Muchos dicen que esta legislación (la cual fue descrita como una legislación de control migratorio) fue un fracaso porque creó una explosión de inmigrantes que llevó a la población actual de 11 millones de indocumentados que tenemos ahora.

Esto es una sobre-simplificación equivocada. Primero, los factores que llevaron al incremento de la inmigración a través de los años fueron, más notablemente, el efecto de los tratados de comercio como NAFTA, la cual envió a los campesinos mexicanos fuera de sus tierras al mismo tiempo que los Estados Unidos estaba disfrutando la cosecha de la prosperidad. (Desde 1990 hasta 2000, la población nacida en el exterior – incluyendo personas indocumentadas creció en un 57 por ciento).

Segundo, a pesar que la población indocumentada se ha elevado en ese tiempo, así mismo se ha incrementado la población general. En 1986, las personas indocumentadas formaban el 1 por ciento de la población, hoy en día es el 3 por ciento. Difícilmente una explosión.

¿Qué es lo que si se ha expandido durante ese tiempo? La población Hispana, que ha brincado del 7 por ciento de la población americana al 17 por ciento. América ha tenido una larga historia de perjuicio en contra de la última ola de inmigrantes, particularmente cuando la piel es más obscura que la anterior ola. “Váyanse Italianos, Chinos y Japoneses”.

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Mensaje anti-japonés durante la Segunda Guerra Mundial

Así que no es ridículo sugerir que un porcentaje significante de la población se siente amenazada por el número de caras morenas que ven en las clases de las escuelas o en las calles. Ese miedo es exacerbado por el hecho de que en 25 años, los blancos serán la minoría en los Estados Unidos. Ellos se preocupan de que la cultura de los EU cambiará. Ellos se preocupan de que se volverá menos democrática y de que traerán una mentalidad menos estricta con este cambio. El genio del movimiento anti-inmigrante, John Tanton (más de él en breve) una vez envió un memorándum a sus compañeros activistas que se leía: “Como blancos que ven su poder y el control sobre su vida en declive, ¿se irán simplemente, calladamente, en la noche? ¿O se provocará una explosión?”.

Ya que abiertas expresiones de preocupación llevaron a acusaciones de racismo, muchas personas dirigen su atención a los inmigrantes indocumentados.  Es uno de los temas comunes que vemos.

En la sección de comentarios de los sitios web de noticias: “Yo estoy de acuerdo con la inmigración pero no los ilegales”. Ellos frecuentemente dicen que los indocumentados toman beneficios como asistencia y no pagan impuestos. Pero los inmigrantes indocumentados no califican para asistencia como las estampillas de comidas, Medicaid y la mayoría de los beneficios públicos. Y ellos pagan impuestos un estimado de 10.6 billones en 2010. Sin embargo, para culpar a la incrementalmente posición de racismo sobre la inmigración de los Republicanos sería una simplificación que también seria equivocada.

Cultura: Entonces y Ahora

En 1960, cuando se les preguntó a los Americanos en una encuesta. “¿Te sentirías mal que uno de tus hijos se casara con alguien que apoyara a otro partido que el tuyo? Sólo un 5 por ciento dijo que sí. En 2010 un tercio de los Demócratas y la mitad de los Republicanos dijo que sí. ¿Qué cambió? La identidad política no solía estar tan ligada a la identidad personal.

Como Frum lo señala, “en 1960, no sabría mucho sobre tus preferencias políticas si tú me dijeras que tu cazabas. Hoy en día, ese pasatiempo me sugiere que eres leal al partido Republicano.  ¿No estás casado? En 1960 eso indicaba poco. Ahora, predice que eres Demócrata, especialmente si eres mujer.”

Aún en los años de Reagan, la mayoría de la plataforma de ideas de los republicanos y la identidad se centraba en preocupaciones de negocios (y en la perspectiva de las personas de negocios, inmigración era un estímulo económico; entonces en parte, las políticas amigables de inmigración de Reagan.)

Gradualmente, las plataformas políticas se convirtieron en asuntos sociales, que son más antagonizantes que las preocupaciones de negocio. Y la identidad política se convirtió en menos “esas son las creencias que mantengo” y más en “esta es la persona que soy”. Ahora, tú puedes adivinar el partido político de alguien, simplemente al verlas.

Parcialmente por esas razones culturales, la mayoría de los trabajadores y los Americanos que viven en las áreas Rurales, gradualmente se inclinaron por el partido Republicano, moviéndose un poco más a la derecha.

En los años 1970, los cristianos evangélicos se movilizaron para proteger el estatus de excepción de impuestos de las escuelas segregadas. Para hacer eso se alinearon con los republicanos de extrema derecha, contribuyendo aún más al movimiento del partido a la extrema derecha. Considerando que el bloque del voto evangélico se formó para apoyar la segregación, y que esos estudios han relacionado el incremento de la religiosidad con una tendencia hacia el racismo, no es de sorprender que muchas personas en este grupo se alinean en contra de la inmigración.

Comenzando con los años 1980s un doctor llamado John Tanton comenzó una campaña atrás de bambalinas para influenciar la mentalidad del partido Republicano en inmigración. La organización que documenta a los grupos racistas, The Southern Poverty Law Center, lo llama el “creador detrás de las organizaciones del movimiento anti-inmigrante”. Él fundó la organización con el inocente nombre de Centro para los Estudios de Inmigración-Center for Immigration Studies y la Federación de Americanos por la Reforma Migratoria – Federation for American Immigration Reform (FAIR). Ambas organizaciones alimentan de puntos de vista y líneas de discursos anti-inmigrantes a los políticos y los medios masivos, y han lanzado millones de faxes y correos electrónicos que han ayudado a derrotar legislaciones de reforma migratoria en el 2007, entre otras.

En el 2001, Tanton escribió una carta describiendo su idea de “mover las líneas de batalla en el asunto de la inmigración a nuestro favor” convenciendo a los legisladores Americanos “que la inmigración es un peligro para su futuro político”. “La meta”, el escribió, “era cambiar a los republicanos para que cuando encontraran la palabra inmigrante, su reacción fuera…es Democrata”.  Con la ayuda de problemas económicos y cambios culturales, él ha tenido éxito.