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Querido Juez Snow: Joe Arpaio Necesita un Tiempo en el Bote por Desacato Directo

CULPABLE
Stephen Lemons
Written by Stephen Lemons

Por años, yo  y otros críticos de Joe Arpaio hemos sido testigos de cómo el Alguacil del Condado de Maricopa ha hecho trizas los derechos constitucionales de las personas, las violaciones a las leyes, su megalomania. Y todo lo que queremos es una cosa: JUSTICIA.  

Y eso ha sido difícil de obtener, aun cuando el apoyo hacia Arpaio se ha erosionado mientras que los blancos intolerantes que votan por él se mueren, y mientras que sus fechorías, y el costo público que tienen — más de $250 millones y contando desde que fue elegido, según lo que estimé año pasado — se acumula.

Enfoca tu atención, por un momento, al 2012, un día de infamia que los observadores de Arpaio llaman Viernes Negro, cuando la Oficina del Procurador General de los Estados Unidos en Arizona (USAO por sus siglas en inglés) declinó de imponer cargos en contra del Alguacil y sus secuaces por abuso de poder, a pesar de que el FBI, de acuerdo a mis fuentes, les presentaron un caso que prácticamente demandaba acusación formal.

La lista de las víctimas de Arpaio en el crimen federal de negarle a alguien sus derechos constitucionales bajo la ley es impresionante. Muchos han sido falsamente acusados y algunas veces arrestados con acusaciones fabricadas. Ellos incluyen supervisores del condado, jueces, trabajadores ordinarios del condado, hombres de negocios — incluso el ex-editor general de Phoenix New Times y co-fundador de Lacey and Larkin Frontera Fund, quien fue arrestado en medio de la noche con falsas acusaciones y sacado de su casa en autos con placas mexicanas, como algo salido de una película de Costa-Gavras.

¿Se te olvidó eso? Yo no me he olvidado. Tampoco el FBI, donde algunos de los agentes todavía están irritados con el recuerdo de todo el tiempo que invirtieron en la investigación, sólo para que la oficina del Procurador General se acobardara durante ese año electoral.

El comunicado de prensa de USAO lanzado a las 5 p.m. de un viernes antes del feriado del Día del Trabajo es vergonzante, por lo cual fue lanzado precisamente en ese día.  Arpaio estaba por reelegirse, la cual ganó por un pequeño margen en contra de un novato político. La decisión de no levantar cargos formales fue como un regalo de navidad para él.

Adelanta la historia 4 años, y Arpaio ha sido, en gran medida, controlado por la decisión del Juez Federal G. Murray Snow del 2013 en el caso de derechos civiles Melendres v. Arpaio, litigado por la Unión de Libertades Civiles- ACLU- en representación de la clase demandante que incluye casi cada Latino que pase por el Condado de Maricopa.

Un año antes después del juicio en Melendres, Snow encontró a Arpaio y a la Oficina del Alguacil del Condado de Maricopa (MCSO) culpable de amplia discriminación por perfil racial en contra de los Latinos. El juez ordenó un bloqueo preliminar permanente para acompañar la orden que lanzó desde diciembre del 2011, prohibiendo al MCSO de hacer cumplir las leyes civiles de inmigración. Esto significó que el MCSO fue prohibido de detener a alguien por la mera sospecha que se encontraba indocumentado en el país, además de que Snow ordenó un catálogo de reformas en el MCSO y nombró a un monitor para asegurar el cumplimiento de estas reformas.

Pero ni Arpaio ni sus lugartenientes tenían la más ligera intención de hacer cumplir en su totalidad las órdenes del Juez Snow. De hecho, de diciembre de 2011 hasta mayo del 2013, MCSO ha estado en deliberada violación a la orden preliminar del 2011.  Esto y los abiertos y persistentes retos de Arpaio a la corte- a veces claros, otras veces pasivos-agresivos- eventualmente hicieron que el Alguacil y cuatro anteriores y actuales lacayos se presentaran en frente del juez el año pasado, para enfrentar acusaciones de desacato a la corte.

En una impresionante confesión al inicio del 2015, Arpaio y su Jefe Adjunto Jerry Sheridan admitieron ser culpables de desacato civil a las órdenes de la corte, ofreciendo establecer un fondo con $350,000 (de dinero de los contribuyentes, ¡naturalmente!) para compensar a las personas a las cuales les habían sido violados sus derechos, mientras ignoraba la orden preliminar.  Arpaio incluso ofreció de dar hasta $100,000 de su propio bolsillo como una multa para ser pagada a las organizaciones que pelean por los derechos de los inmigrantes, que el juez escogería. Arpaio hizo eso porque el Juez Snow opinó que el Alguacil necesitaba poner “su pellejo en el juego” — y no solamente depender de los contribuyentes para sacarlo de sus problemas legales como en el pasado.

Snow rechazó la oferta, decidiendo llevar a cabo el juicio de 21 días que se arrastró durante la mayor parte del 2015, y que terminó en noviembre.

El 13 de mayo, basado en testimonio y evidencia establecida durante el juicio, el Juez Snow declaró que Arpaio y sus secuaces “voluntariamente”, “intencionalmente”, y “deliberadamente” desafiaron las ordenes de la corte en numerosas ocasiones, y el encontró al Alguacil culpable de tres cargos de desacato civil. Sheridan fue encontrado culpable con dos cargos y los otros dos, culpables con un cargo cada uno.

El hecho que el juez Snow uso y repitió esas palabras, “intencionalmente,” voluntariamente,” y “deliberadamente” a través de su investigación es significante, ya que parece telegrafiar su intención de enviar este asunto a la acusación criminal.

Aquí es donde las cosas se vuelven pegajosas para aquellos de nosotros que buscamos justicia, como lo mencione anteriormente: De acuerdo con reglas federales de procedimiento criminal, si  el juez Snow decide que Arpaio y los otros han cometido desacato criminal, él debe solicitar que un “abogado del gobierno” persiga el caso, muy posiblemente el Procutador de los Estados Unidos en Arizona, actualmente el Juez John Leonardo.

El Juez Snow puede decidir en nombrar un fiscal especial, si  eso es “en el interés de la justicia” y se requiere, o si la Oficina del Procurador de los Estados Unidos se declara en conflicto.

Un procurador especial sería preferible por muchas razones, no la menos importante que muchos de los fiscales locales y los oficiales de la ley con las cuales he hablado, la oficina del USAO en años reciente ha construido una reputación de evitar riesgos y controversias.

De todas maneras, Paul Charlton, quien fue Procurador de los Estados Unidos en Arizona del  2001 al 2007, piensa que el procurador especial no es probable. En una entrevista reciente, él me dijo que siente que “la corte se va a sentir presionada a mostrar ‘interés en la justicia’ que apoyará esa decisión.”

Es también posible que la USAO declare conflicto. Si eso pasa, Charlton prevé que el Procurador de los Estados Unidos de otro distrito, o del Departamento de Justicia, persiga el caso.

Una referencia a cargos criminales por el Juez Snow necesitará un juicio criminal, asumiendo que Arpaio se declara no culpable. Si el fiscal, quienquiera que sea, busca un cargo menor de desacato criminal, Arpaio podría ver hasta 6 meses en el bote o una multa modesta después de  un juicio. Si el procurador hace cargos de crimen agravado, esto podría implicar más tiempo en la cárcel, y Arpaio tendría derecho a un juicio con jurado.

Por lo menos, Arpaio y el resto están personalmente enganchados con su defensa criminal, ya que el costo de Melendres por parte del condado ya ha excedido los 50 millones en costos legales y en el cumplimiento de las órdenes.

El envió a desacato criminal no interferirá con el castigo remedial que el Juez Snow imponga por el desacato civil.  Arpaio, Sheridan, y los otros podrán ser personalmente multados. El condado podría establecer un fondo para compensar a cualquiera que haya sido detenido ilegalmente por el  MCSO. Y, como el juez Snow ha encontrado la oficina de asuntos internos del MCSO procedimientos inadecuados plagados de favoritismo, yo anticipo que el juez cortará la autoridad del Alguacil en esa área.

Adicionalmente a los remedios civiles y a las acusaciones criminales, hay una remota pero tentadora posibilidad. Que el Juez Snow decida que tiene la autoridad inherente de castigar sumariamente en lo que llama “desacato directo,” por ejemplo, el desacato que se lleva a cabo en la presencia del Juez.

Normalmente, desacato directo cubre desorden en la sala de la corte, como ofender al juez, y es castigado con un día o dos en la cárcel.  De acuerdo con comentadores legales que he leído, el juez puede esperar hasta el juicio o castigar desacato directo.

¿Que podría ser el desacato directo de Arpaio? Bueno, que no sólo él ha rehusado en seguir las órdenes directas del Juez Snow, pero tambien mintió a el Juez, cuando él le pregunto a Arpaio en el estrado, si el había investigado al juez como parte de una supuesta conspiración que supuestamente buscaba a minar a Arpaio. (Para los seguidores del caso, esta fue la notoria “Operación de Seattle” que se expuso en esta columna, asunto demasiado complicado para explicar aquí)

Arpaio le dijo al Juez que él no sabía de que existía esa investigación, cuando de hecho él era el que estaba a cargo de hacerla.

En la reciente investigación presentada, Snow escribe que las respuestas de Arpaio “las hizo bajo juramento, y constituyen un acto deliberado de mala fe”.

Snow ha programado la audiencia para mayo 31, con todos las partes presentes, para discutir los asuntos ante la corte. ¿Podría estar un llamado de desacato directo en la mesa?

Charlton no lo cree. Él me dijo que Snow ha sido demasiado cuidadoso en permitir que los abogados de  Arpaio discutan los remedios en la audiencia. Él también notó que Snow no se refirió a las prevaricaciones de Arpaio como “perjurio” en una decisión reciente.

“Yo no veo la posibilidad de que el juez ponga a Arpaio bajo custodia,” dijo Charlton. “Yo pienso que él va a ser cuidadoso y va a seguir un proceso diferente.”

Aun así, si yo pudiera susurrar en el oído de Snow, yo lo animaría a que ordenara que Arpaio fuera esposado, fichado, y encarcelado por un día o dos en custodia federal.

Arpaio tiene casi 84 años, y aquellos de nosotros con sed de justicia no nos estamos haciendo mas jóvenes, tampoco.  ¿Quién sabe cuan largo el camino al proceso criminal será, o si  USAO está a la altura del reto?

Pero si el juez Snow quiere asegurarse que la conducta de desacato de Arpaio termine de una vez por todas, una noche en el bote mostrará claramente el punto de que en los Estados Unidos de América todos, inclusive el “Alguacil más duro” tiene que obedecer las leyes.